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Cota de malla y Anillarte: una historia que empezó hace 20 años

Hay técnicas que utilizas durante un tiempo y otras que, sin darte cuenta, terminan formando parte de tu historia.

Para mí, la cota de malla es una de ellas.

Hace 20 años, cuando comenzaba Anillarte, empecé a trabajar con pequeñas anillas de acero, uniéndolas una a una para crear tejidos metálicos. Pero muy pronto quise llevar aquella técnica a otro lugar.

Comencé a mezclar las anillas de acero con anillas de caucho. La estructura metálica adquiría elasticidad, se adaptaba al cuerpo y permitía crear piezas que tenían algo de joya, algo de tejido y algo casi arquitectónico.

Así nació una de las señas de identidad de Anillarte: la malla elástica de acero y caucho.

Cuando casi nadie hablaba de chainmaille en España

Hoy es relativamente fácil encontrar imágenes, tutoriales y materiales para trabajar cota de malla o chainmaille. Hace casi dos décadas era muy diferente.

Cuando empecé a experimentar con esta técnica, era muy poco habitual encontrar este tipo de joyería en España y todavía menos verla combinada con caucho para crear piezas elásticas.

No había una fórmula preparada. Había que probar.

Probar diámetros, grosores, proporciones, resistencias y combinaciones hasta conseguir que la malla tuviera el aspecto, la tensión y el movimiento que buscaba.

Y poco a poco fui encontrando mi manera de trabajarla.

Anilla a anilla

La cota de malla tiene algo que sigue fascinándome después de todos estos años: una pieza compleja nace de elementos extremadamente sencillos.

Una anilla. Otra anilla. Abrir, unir, cerrar. Y repetir.

El patrón comienza a aparecer poco a poco hasta que esas pequeñas piezas independientes se convierten en una superficie flexible.

En mi caso, al combinar acero y caucho, esa superficie además se vuelve elástica. Se adapta a la muñeca y permite crear brazaletes y otras joyas sin necesidad de cierres convencionales.

Es un trabajo paciente y repetitivo, pero precisamente ahí está parte de su encanto. Hay algo casi hipnótico en ver crecer la pieza entre las manos.

Los materiales importan. Mucho.

Una de las cosas que he aprendido durante todos estos años es que dos anillas que aparentemente parecen iguales pueden comportarse de manera completamente diferente.

El grosor del acero, el diámetro, la apertura, la resistencia del caucho o su elasticidad cambian el resultado final de la malla.

Los materiales que utilizo actualmente en Anillarte no son casuales. Son el resultado de años buscando, probando y seleccionando hasta encontrar las combinaciones que mejor funcionan para cada tipo de pieza.

Para mí era especialmente importante conservar ese cuidado al preparar los materiales de los talleres y de los kits. No quería simplemente reunir unas cuantas anillas en una bolsa: quería que quien descubriera la técnica pudiera trabajar con los mismos criterios con los que yo llevo años haciéndolo.

De mi mesa de trabajo a desfiles, artistas y grandes producciones

Aquello que comenzó uniendo pequeñas anillas sobre mi mesa terminó llevándome mucho más lejos de lo que imaginaba.

Durante estos años, la malla de Anillarte ha formado parte de desfiles, estilismos para artistas, campañas, anuncios, series y producciones escénicas.

Uno de esos trabajos fue la creación de toda la cota de malla utilizada en la imagen de Juana de Arco para el Teatro Real. Pieza a pieza y anilla a anilla, realicé la capucha, las zonas de malla del vestuario y los brazales que aparecen en la imagen. 

Foto: Manuel Outumuro

También hubo sesiones previas en las que la malla se convirtió prácticamente en vestuario: vestidos, capuchas, brazales y grandes superficies construidas completamente a partir de pequeñas anillas.

He creado desde pequeños brazaletes hasta piezas de estas dimensiones, explorando hasta dónde podía llevar una técnica que siempre me ha permitido jugar con el volumen, la textura y el movimiento.

Pero, aunque hayan cambiado los diseños y los proyectos, el principio sigue siendo exactamente el mismo que cuando empecé:

una anilla detrás de otra.

Y ahora quiero compartirlo

Después de 20 años trabajando esta técnica, me hacía especial ilusión cerrar de alguna manera el círculo.

No solo seguir creando piezas de malla, sino enseñar cómo se hacen.

Por eso ahora puedes descubrir esta parte de Anillarte de dos maneras diferentes.

Ven a mi taller y crea tu brazalete conmigo

En la experiencia Crea tu brazalete de malla elástica trabajaremos juntos en mi taller de Algete, Madrid.

Te enseñaré a utilizar los alicates, abrir y cerrar correctamente las anillas, entender la estructura del tejido y construir poco a poco tu propio brazalete de acero y caucho.

No necesitas experiencia previa. Yo estaré contigo durante todo el proceso y al terminar te llevarás el brazalete que tú misma has creado.

VIVIR LA EXPERIENCIA

O descubre la cota de malla en casa

Si prefieres aprender a tu ritmo, también he preparado kits de cota de malla con los materiales que utilizo para crear estos brazaletes.

Puedes elegir únicamente los materiales si ya tienes tus propias herramientas, o empezar con el kit completo, que incluye las anillas de acero y caucho, los alicates y una guía para acompañarte durante el proceso.

Los materiales están preparados para que puedas concentrarte en lo más bonito: empezar con un montón de pequeñas anillas y ver cómo, poco a poco, aparece entre tus manos tu propio brazalete.

DESCUBRIR LOS KITS

20 años después

Me resulta bonito pensar que una de las primeras técnicas con las que construí Anillarte sea también una de las que ahora puedo compartir.

Durante años he abierto y cerrado miles y miles de anillas para convertirlas en joyas. Algunas acabaron en una pasarela, otras en una producción, otras acompañando a alguien durante años.

Ahora algunas pueden terminar en tus manos para que seas tú quien las una.

Y quizá eso sea lo que más me gusta de esta nueva etapa: que la historia de esta malla ya no tenga que hacerla solo yo.